Me puse el suéter nuevo,
el gorro
y me senté en la cama
a estudiar historia
junto a la estufa y la ventana
aun era de día
el olor viejo del suéter
y el calor
me hicieron sentir
por primera vez
que llevaba una vida normal
llevadera
tranquila
pensé en el mañana
en el parcial
esperando a bajar las escaleras para el recreo
y en llegar muerta de frío a la entrada
y verlos a todos
mirar a cada uno de ellos
verlo a el
y ya no sentir nada
sin darme cuenta
seguir adelante
y al salir
diez minutos observando a la nada
tirar con mi gran amigo la cajita de 16
y volver sobre mis pasos
a casa.
sin darme cuenta
recordarlo todo
tarde por la noche
pensar
reflexionar
arrepentirme
y que el dolor,
como siempre
me aturda
y preguntarme una vez mas
¿Por que?
ahí me permito llorar
pensar en lo lindo
de un día imposible
tirados los dos
en el pasto
del Centenario
tomando y charlando
de los mil y un problemas que tenemos
y de a poco
pasada esa hermosa tarde juntos
todo se tornaría borroso
de a poco
sus ojos se harían mas opacos de lo que ya son
y el resto
no me importa
sea vacío o no
y al abrir los míos
ilusión en aire
y el estaría allí
esperándome por segunda vez
y el estaría allí
esperándome por segunda vez
y yo lo volvería a abrazar
pero mas fuerte que nunca
para no soltarlo nunca mas.
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